Concebida en el marco del proceso pedagógico del ultimo año de la carrera de Puesta en Escena de la EMAD 2009(Escuela Metropolitana de Arte Dramático)
“Nadie puede morir por mi”
Martin Heidegger
La muerte es algo que le ocurre a los otros, es un espectáculo, está afuera, forma parte de lo uno, de lo anónimo pero no es algo que me va a pasar a mi, le pasa a los otros, esta es la esencia de la existencia inauténtica.
En el teatro, cuando veo a Ricardo II destronado, preso en una celda, abandonado, no es a Ricardo II a quien veo sino a todos los reyes de la tierra destronados, y no solamente a todos los reyes destronados, sino también nuestras creencias, nuestros valores, nuestras verdades desacralizadas, corruptas, usadas, las civilizaciones que se desploman, el destino. Cuando Ricardo II muere, asisto a la muerte de lo más querido e íntimo; soy yo mismo quien muere con él. Ricardo II me hace tomar una conciencia aguda de la verdad eterna que olvidamos a través de las historias, esta verdad simple y absolutamente banal en la cual no pensamos: yo muero, tú mueres, él muere.